La compactación dinámica permite densificar los suelos a gran profundidad por el efecto de impactos de gran energía obtenidos por la caída de una masa sobre la superficie, de un suelo inicialmente compresible y de baja capacidad portante.Es aplicable a todo tipo de suelos de comportamiento granular. Se aplica particularmente bien a los rellenos heterogéneos inertes así como de composición variable.

Esta técnica es muy adecuada para obras de gran superficie por su elevadísima velocidad de ejecución, puesto que se realiza una media de más de 10.000m2 por mes.